Creo que con eso digo todo, pero diré algo más: generar el lazo con Zeus (el perro) me tomó 1 minuto... no recuerdo cuánto me tomó generar el lazo con Mildred... pero fueron meses... la adoré! A Zeus también.
Ana, de hecho este dibujo venía acompañado de otro de un humano con un perro, donde de una el perro estaba absolutamente feliz y veía todo color de rosa con el amo. Eso es lo que no me gusta de los perros, que cualquier demostración de cariño los engancha. En cambio con un gato se necesita es una demostración de afecto sincero, estable y sin compromiso. Algo muy de la "libertad". A mí me gustan los perros, pero prefiero los gatos.
Juan, un man bien gato bien gato, de esos que se vengan agazapaditos, en silencio, que no los oyes ni los ves venir, pero te caen encima y se convierten en una sorpresa deliciosa. Son elegantes, calladitos, pero absolutamente retozones, calienticos y se acurrucan con vos en la cama en una comodidad que inevitablemente lo hace a uno sentir muy cómodo, aunque esté en la posición más rara del mundo. Pero cuando abrís los ojos, no lo tenés ahí pegado como chicle. Está haciendo lo suyo en el mundo, sus rondas y aventuras, pero como sabe que lo querés sinceramente, siempre vuelve y su cariño es sincero y directo. Ese es el hombre-gato que me gusta.
La parte gatuna de brincar techos, preñar millones de gatas y jugar de forma malintencionadamente inocente con la presa antes de comérsela, es parte de su naturaleza, pero como soy niña, ésa no me gusta tanto. La acepto pero no la celebro.
jajaja, juan gabriel!! lo pior es que si uno dice que prefiere un hombre-perro eso suena muy mal. pero si nos referimos a lo queridos que son los canes, como lo quieres a uno incondicionalmente, como lo saludan a uno cuando llega, etc etc. yo prefiero un hombre así.
Maggie, sí! sonaría muy raro que uno dijera que le gusta un hombre "perro". En últimas lo de que lo quieran a uno independientemente de sus características, que lo saluden siempre cuando uno llegue y sean queriditos con uno no tiene que ver con lo "perro" o "gato" que sea el man. Uno pensaría que es una condición mínima de cualquier relación (social o afectiva), no?
Me quedé pensando y bueno, la ponen muy fácil porque con ser cordial basta (hay que aprender a mover la colita); En realidad yo me refería a un man gato como el que aparece en la imagen -diciendo lo mismo y todo. Lo digo porque no sé, ni quiero recordar, donde fue que escuché que así mismo operan las maquinitas traga monedas y en esa medida son adictivas; de hecho uno podría cambiar en la imagen al gato por un juego de azar o por qué no, por un hombre (no sé que mierdas de respuesta variable)
7 comentarios:
Tuve un perro y me tuvo una gata...
Creo que con eso digo todo, pero diré algo más: generar el lazo con Zeus (el perro) me tomó 1 minuto... no recuerdo cuánto me tomó generar el lazo con Mildred... pero fueron meses... la adoré! A Zeus también.
Ana, de hecho este dibujo venía acompañado de otro de un humano con un perro, donde de una el perro estaba absolutamente feliz y veía todo color de rosa con el amo. Eso es lo que no me gusta de los perros, que cualquier demostración de cariño los engancha. En cambio con un gato se necesita es una demostración de afecto sincero, estable y sin compromiso. Algo muy de la "libertad". A mí me gustan los perros, pero prefiero los gatos.
Yo he pensado que a las mujeres como que les gusta más andar con manes gatos, es mi impresión, no sé ustedes que pensarán
Juan, un man bien gato bien gato, de esos que se vengan agazapaditos, en silencio, que no los oyes ni los ves venir, pero te caen encima y se convierten en una sorpresa deliciosa. Son elegantes, calladitos, pero absolutamente retozones, calienticos y se acurrucan con vos en la cama en una comodidad que inevitablemente lo hace a uno sentir muy cómodo, aunque esté en la posición más rara del mundo. Pero cuando abrís los ojos, no lo tenés ahí pegado como chicle. Está haciendo lo suyo en el mundo, sus rondas y aventuras, pero como sabe que lo querés sinceramente, siempre vuelve y su cariño es sincero y directo. Ese es el hombre-gato que me gusta.
La parte gatuna de brincar techos, preñar millones de gatas y jugar de forma malintencionadamente inocente con la presa antes de comérsela, es parte de su naturaleza, pero como soy niña, ésa no me gusta tanto. La acepto pero no la celebro.
jajaja, juan gabriel!! lo pior es que si uno dice que prefiere un hombre-perro eso suena muy mal. pero si nos referimos a lo queridos que son los canes, como lo quieres a uno incondicionalmente, como lo saludan a uno cuando llega, etc etc. yo prefiero un hombre así.
Maggie, sí! sonaría muy raro que uno dijera que le gusta un hombre "perro". En últimas lo de que lo quieran a uno independientemente de sus características, que lo saluden siempre cuando uno llegue y sean queriditos con uno no tiene que ver con lo "perro" o "gato" que sea el man. Uno pensaría que es una condición mínima de cualquier relación (social o afectiva), no?
Me quedé pensando y bueno, la ponen muy fácil porque con ser cordial basta (hay que aprender a mover la colita); En realidad yo me refería a un man gato como el que aparece en la imagen -diciendo lo mismo y todo.
Lo digo porque no sé, ni quiero recordar, donde fue que escuché que así mismo operan las maquinitas traga monedas y en esa medida son adictivas; de hecho uno podría cambiar en la imagen al gato por un juego de azar o por qué no, por un hombre (no sé que mierdas de respuesta variable)
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