Mi idea de la vida

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sábado, 6 de noviembre de 2010

Albricias! estrenando módem

Una de las primeras cosas que hice cuando me pasé a este apartamento fue solicitar el servicio de internet y de televisión, porque cuando uno vive solo, requiere ciertas tecnologías que lo acompañen en los momentos de desparche. Eso fue en Julio.

El primer tropezón con el mundo del "ahora te toca hacerlo todo a vos" es que aunque yo en la casa de mis papás era la secretaria designada, pues yo era la que hacía las llamadas, pedía los servicios técnicos y ordenaba la comida a domicilio, nunca era la que tenía que "atender" los requerimientos operativos. El que recibía la pizza, atendía al técnico o entablaba las consabidas discusiones respecto a los procedimientos era siempre otro, especialmente mi papá.
Así que queda expuesto de manera obvia que yo soy medio güeva pa' eso de asumir mi rol de usuaria en el muy a menudo escabroso mundo de atención al cliente, como es típico en este país. Por eso cuando me vinieron a instalar el servicio, asumí la posición del típico cliente que no tiene ni puta idea de lo que está haciendo el otro. Si él es el técnico, supongo que él es que sabe cómo es la vuelta. Craso error!

Total que desde Julio, hasta la fecha el servicio de internet fue todo un drama. La red vivía caída. Llamé durante agosto un montón de veces y me daban soporte técnico por teléfono. Ya se podrán imaginar lo que eso significa: uno como un bobo agachado en el piso, con el teléfono sostenido con el cuello, mientras a dos manos revisa que la conexión de un cable esté bien, o que el foquito del módem esté prendido. Vinieron los técnicos otro montón de veces, lo cual generó un nuevo capítulo en la historia, porque los horarios de atención de UNE no tienen cita fija. Para ellos sólo hay dos horarios, la mañana y la tarde. Así que muchos de mis dilemas cotidianos fueron llamar a quejarme de por qué me habían incumplido la cita de revisión técnica si yo había dicho que estaba sólo en la mañana y venían a medio día cuando ya me había ido. Yo no soy ama de casa, yo trabajo y no me puedo quedar sentada en la casa esperando a que "en algún momento de la mañana o de la tarde" aparezca el que necesito. "Déme una hora específica" fue mi solicitud explícita, que debe haber quedado registrada en las grabaciones que esta gente hace "para monitorear la llamada y la calidad en el servicio". Ya sé que si un día tuviera que ir a juicio, me pegaría en el alegato de eso. Después de emputarme un poquito, renegar y decirle al que me atendía siempre "vea yo sé que no es su culpa, pero es que estoy mamada de esta vaina. Dígame una hora y yo se la cumplo pero no me puedo quedar todo un día esperando el técnico", una vez finalmente el que me atendió en soporte técnico me dijo que había un servicio que se llama "horarios especiales" que son las programaciones con hora y fecha precisa para la gente que como yo, no puede esperar toda una jornada. Eso me lo dijeron muchas semanas después de haber estado apelando a la sensatez de esta empresa. Por qué carajos no me dijeron antes eso? nos hubiéramos ahorrado mucho esfuerzo y energía mental gastada, por que con tanto inconveniente para cumplir de parte y parte los horarios de visita de revisión,  yo me morí de la rabia un par de veces hasta que un día me agarré con el técnico (un morenito él, como de 1, 40 cms, con cara de "me importa un culo todo") que era el que siempre venía. Hasta le logré sacar la piedra una vez por teléfono porque estuvimos jugando al gato y al ratón, por diferencias de minutos. Un día cuando lo ví llegar le dije sonriendo: "Nooooo" en serio! otra vez vos? no te puedo creer....el único empleado de UNE pa' esta zona sos vos? que escasez de personal la que hay en esta empresa....que será que las fuerzas del universo de confabulan para que esta relación técnica se mantenga???? vos no estás tan mamado de verme a mí como yo a vos?" y se cagó de la risa. Eso del humor sí es una cosa muy buena pa' minimizar impactos! eavemaría!.

Total, que al final después de mucho pendejiar con las revisiones, vinieron, metieron un par de códigos en la red, me "reconfiguraron" no sé qué cosa y se fueron con la promesa de que en adelante todo con mi conexión iba  a estar bien. Fue todo una vil mentira.
Desde agosto hasta hoy, me resigné a tener una conexión que parecía como tener vida y criterio propio y estar en franca oposición a mis deseos. Cuando más la necesitaba, se caía. Eso empezó a hacer mella en mi vida social, pues en las fiesticas del apartamento cuando poníamos música en youtube, se caía y entonces la gente se empezó a desesperar con eso. Muchas veces escuché y ví a Margarita, a Juan y a Alejo mirarme con cara de "vos sos pendeja o que?" incitándome a que me quejara. Una que otra vez les hice caso y volvía a llamar a soporte técnico, donde me embolataban con cualquier recomendación curiosa. La última fue: "Tiene que cambiar el sistema operativo del computador". Hasta ahí llegué yo.

Sin embargo, esta semana estuve dos días completos con "intermitencia del servicio", (ya hasta me le aprendí el nombre técnico para referirse a : esta maricada vive caída), y como necesitaba mantener la conexión para poder hablar con mi hermano que está en Brasil y mandar tareas de la Universidad, decidí que esta vez no colgaba el maldito teléfono hasta que en UNE alguien me escuchara de verdad. Monté guión y todo para saber qué era lo que iba a decir, y no ponerme emocional en el camino. Yo creo que hice la llamada más asertiva que he hecho en mi vida. Finalmente, una luz se vió al final del camino.

Hoy apareció una nena! una mujer técnico profesional en manejo de sistemas. Una maravilla de vieja esta "E" (pongo sólo la inicial de su nombre para proteger su identidad)...de una cuando entró a la casa me dijo, sin mediar palabra, ni siquiera el saludo: "ya vengo, voy por otro módem"....ah? esta mujer no se tardó ni dos segundos en descubrir cuál era la fuente de mis males tecnológicos. Maldito módem de porquería! un D-Link que ella más tarde nombró como "Malink" por lo malos que han salido esos hijueputas! ( y recordé entonces que en una de tantas llamadas a soporte técnico yo había pedido que me cambiaran de módem y el man que me atendía me dijo que no! que ese era uno de los mejores módems del mercado. Que incluso era de uso empresarial  y que era lo último en guarachas. Que antes era una bendición que se usara en conexiones residenciales).

Total, esta nena me cambió el módem por uno inalámbrico, me enseñó un par de trucos para "despistar al enemigo" (léase: un par de preguntas que uno debe hacerle al técnico pa' saber que sabe), pues me confesó que UNE tiene unas cuantas empresas contratistas y en una de esas, los técnicos no hacen nada. No cambian nada, y transcribo exactamente en sus palabras. "Engañan al cliente haciendo cualquier maniobra boba, aún sabiendo que el daño es más grande".

Voy a escribirle una carta a UNE, lo que no sé es cómo hacerlo para que de pronto esta nena no quede en evidencia y no vayan a echar a la única persona honesta, comprometida y competente que he conocido hasta el momento, relacionada con la empresa de comunicaciones de esta ciudad. Por ahora le hago un reconocimiento público, que ella sabe que le voy a hacer porque le conté del blog y le dije que le iba a hacer una entrada meritoria. Iba a poner su nombre y el nombre de la empresa contratista a la que pertenece, que por lo que escuché en las llamadas que se hicieron entre los técnicos de esa contratista durante el rato que ella estuvo acá, es la única que realmente hace bien su trabajo, pero ella me pidió anonimato. Está bien. Lo cumplo. Me guardaré los datos de mi fuente.

Por ahora lo único cierto es que estoy feliz;  con tinto, cigarrillo, un guayabito medio raro y una conexión que se mantiene estable, para permitirme hacer una de las cosas que mejor sé hacer: perder el tiempo en internet, haciendo entradas al blog.
Chao!

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